A pesar de todosSomosIguales.jpg los logros conseguidos, la violencia de Género sigue siendo, por desgracia en nuestra sociedad, algo muy habitual y ofensivo.

La detección de las situaciones de violencia de género en la adolescencia se hace una tarea muy compleja debido a la normalización social que se establece de la conducta de dominio y control en esta etapa de la vida.

La adolescencia, es esa etapa de la vida donde comienzan nuevas experiencias con las cuales demuestran una fuerte oposición a las reglas y normas, tanto impuesta por la familia, la escuela o la sociedad y revelándose contra todo aquello que resulte covencional.

En este periodo tienen poca experiencia en las relaciones de pareja. Valoran este conocimiento de una manera irreal, idealizada frecuentemente por la influencia de la música, el cine, revistas juveniles o series televisivas. La inexperiencia en las relaciones afectivas así como en torno a los comportamientos adecuados en las mismas la sitúan en una situación de riesgo.

Los adultos damos por hecho que los/as adolescentes actuales, cuentan con mayor información y mayores recursos a su alcance y por tanto tienen más claros sus derechos y que las relaciones afectivas que mantienen son en términos de igualdad con su pareja. También damos por sentado que estas relaciones son más efímeras y cambiates, y por ello presuponemos que las situaciones de violencia de género en estas edades deben ser bastante raras. Pero la realidad que recoge los servicios de Atención a mujeres víctimas de malostratos, es distinta. Cada vez son más jóvenes las mujeres que demanda ayuda y cada vez más adolescentes son protagonistas por desgracia, de la violencia de género en primera persona.

Debemos de tener en cuenta con respecto a la violencia de Género en la Adolescencia las creencias previas que tienen muchos jóvenes respecto a las relaciones de pareja:

- Un altísimo porcentaje de chicas y chicos piensan que se puede hacer sugrir a alguien a quien se quiere "en nombre del Amor".

- Consideran los celos como una muestra de amor.

- No ven las conductas de control como indicadores de vioencia, no identifican como conductas de abuso psicológico los diferentes controles de dinero, amigas, ropa,...

- Incluso amenazas e insultos a la pareja no son considerado por ellos como violencia hacia su pareja.

- Siguen con la creencia de que maltrato son agresiones físics e importantes que solo se dan en mujeres mayores, casadas y con hijos.

En la Etapa juvenil, el grupo de iguales es el referente de apoyo, el que presta ayuda. Si una adolescente considera tener un problema sobre el que quiera pedir consejo o ayuda, optará por hacerlo dirigiéndose al grupo de iguales con las mismas creencias, con los mismos conocimientos, con las mismas experiencias y sobre todo con las mismas carencias.

Por tanto es muy importante aprender a descubrir cómo y cuáles son las primeras manifestaciones de la violencia de género en la adolescencia.

Es imprescindible conseguir que las chicas y los chicos interioricen que los insultos y las ofensan son MALOSTRATOS, que el control y los celos NO son amor y que los golpes y el maltrato NO son formas de resolver conflictos en la relación de pareja.

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